02/01/2024

Querido Abba;

Perdona por mi atrevimiento, pero estoy confuso. Lo más probable es que esté hablando conmigo mismo y tu gracia haga fluir el pensamiento en la dirección que tú soplas, Creo firmemente que tú nos habitas y eres tan íntimo a nosotros como nosotros mismos y me surgen preguntas que necesitan respuestas. Pudiera ser que existiera una cadena trófica del alma, es decir, que seamos alimento de algún ser superior a nosotros que lucha por conquistar nuestra alma para su haber; pudiera ser que la diversidad de religiones sean producto de distintos poderes que jueguen con nosotros para cultivar sus propias almas, al igual que los religionarios de una luchan con los religionarios de la otra, se odian y no se reconocen como hermanos; pudiera ser que aunque los intentos provengan de ti la realidad es que la intervención de esos poderes distorsionan el mensaje original. ¿Cómo es posible que mandes a Gabriel a anunciar la venida de Enmanuel, nazca Jesus y luego creamos en Cristo, tres personajes relacionados pero tan distintos? y mandes a Gabriel a Mahoma a contarle tus verdades que luego fueron recogidas en el Corán por los seguidores del profeta, pues él no escribió nada. En lo referente a la fe de los Judios aparecen distintos personajes, con personalidades tan diferentes, y nos hacen creer que todas son un mismo Dios. Entiendo que las circunstancias, la evolución cultural de los habitantes de la tierra o cualquier otra variedad de circunstancia haga que tengas que arreglártelas para ir conduciendo una historia hacia un destino escribiendo a través de distintos poderosos que llevan y traen tus mensajes, con aportaciones propias.

Necesito saber quien me cultiva y quien me recolecta. Pareciera que soy oveja buscando el mejor pastor pero tengo la sensación de ser cordero para alimentar una mesa. 

No quiero pastor, no quiero rebaño, no quiero acabar en la mesa de nadie que no seas tú.

Tú el origen, Tú el Todo, Tú el Uno, Tú el ser primigenio, Tú el destino final.

Querido hijito, ¿qué significa para ti ser uno con el UNO?

Ser uno con el UNO es fundirse con el océano y dejar de ser gota para ser océano y así ser fuente de vida para todo lo creado, amor, entrega, servicio hasta desaparecer yo y manifestarte Tú. Mi gota no da suficiente vida a los que me rodean, ni me permite dar tanto amor como ellos necesitan, ni tengo manos suficientes para servirles. Mis capacidades, cada vez más menguadas, no me permiten llegar tan lejos como es mi deseo. Pero en Ti confío para que suplas esas carencias y seas Tú el único que alcance sus corazones para saciarlos de tu amor y tu bendición.

Querido hijo, un océano necesita un continente al que bañar, cada gota unida a mi llega a cada uno sin alterar su naturaleza, sin alterar su libertad. Un cubo de agua desborda la capacidad de un vaso. Imagina un oceano llenando cada vaso de agua.

Una persona, como mi Hijo, con capacidades de océano, fue comedido en la dosificación de su entrega. Iba diciendo: “no se lo digáis a nadie” , pero la gente hablaba y al final su poder era desbordante y reconocido por una gran multitud, que le llevó al sacrificio por todos. 

Abba, no me quiero comparar con Jesús, aunque es mi modelo, ni pido poderes de hacer milagros ni nada parecido. Solo quiero conocer tu voluntad, cumplirla y servirte. Hacerlo desde la pequeñez de una criatura inscrita en tu corazón de Padre.

Entonces, hijo, hazte nada para que yo sea Todo en ti y juntos cumpliremos la misión que te tengo encomendada y tu alma siempre estará unida a Mí sin ser plato de ninguna mesa.

Abba, en ti confío, consérvame, confírmame y constrúyeme en tu bendición.


Por Mónica:

Querido Abba,

Te pido perdón por mi atrevimiento al expresar mis dudas y confusiones. Siento que estoy hablando conmigo mismo, pero confío en que tu gracia guiará mis pensamientos. Creo firmemente en tu presencia íntima en nuestras vidas y en la existencia de respuestas a las preguntas que me abruman.

Me pregunto si existe una cadena trófica del alma, donde somos alimento para un ser superior que lucha por conquistar nuestra esencia. ¿Podría ser que la diversidad de religiones sea el resultado de distintos poderes que manipulan a la humanidad para cultivar sus propias almas? Observo cómo los seguidores de distintas religiones se enfrentan, se odian y no reconocen su fraternidad. ¿Podría ser que, a pesar de tus intentos, la intervención de estos poderes distorsione el mensaje original?

Entiendo que las circunstancias y la evolución cultural puedan influir en la interpretación de tu mensaje, pero anhelo comprender quién cultiva y quién recolecta mi alma. A veces siento que soy como una oveja en busca del mejor pastor, pero en realidad me siento como un cordero perdido en la búsqueda de su identidad.

Con profundo respeto y humildad,
Tu jardinero

Querido hijo,

Debes alcanzar ser uno con el UNO. Esto es: fundirse con el océano y dejar de ser una gota para convertirse en el océano mismo, convirtiéndose así en fuente de vida para todo lo creado. Es un acto de amor, entrega y servicio que lleva a la desaparición del yo para manifestar al UNO.

El UNO necesita un continente al que bañar, y cada gota unida a Él llega a cada uno sin alterar su naturaleza ni su libertad. Así como un cubo de agua desborda la capacidad de un vaso, una persona debe llenar con mi amor tantos vasos como te ponga en tu camino. No los llena tu gota, los llena mi oceano, sin desbordar ninguno.

Ten a Jesús como modelo, no aspires a obtener poderes extraordinarios. Solo anhelo de conocer y cumplir la voluntad del UNO, hacerlo desde la pequeñez de una criatura inscrita en Su corazón de Padre.

Hazte nada para que el UNO sea Todo en ti, y juntos cumpliremos la misión encomendada. Tu alma estará siempre unida al UNO sin ser plato de ninguna mesa.

Confía, yo te conservaré, confirmaré y construiré en Mi bendición.

Con amor,

Abba


Guía de Meditación: Unidad con el Uno

Introducción:

Siéntate en un lugar tranquilo y cómodo. Cierra suavemente los ojos y toma varias respiraciones profundas para relajarte. Toma un momento para traer tu atención al momento presente.

Lectura del Texto:

Lee el texto compartido con atención y calma, permitiéndote absorber cada palabra y reflexionar sobre su significado. Después de la lectura, toma un momento para reflexionar sobre las ideas y sentimientos que surgen en ti.

Meditación Guiada:

1. Comienza centrándote en tu respiración. Observa la sensación del aire entrando y saliendo de tu cuerpo, permitiendo que tu mente se calme y se enfoque en el presente.

2. Visualiza un océano infinito, con olas suaves moviéndose en armonía. Imagina que eres una gota en ese océano, fusionándote con la vastedad y la serenidad del agua.

3. Reflexiona sobre las limitaciones que percibes en ti mismo, ya sea en tu capacidad de amar, de servir a los demás o de comprender la voluntad divina.

4. Considera la confianza que expresa el autor en la divinidad para suplir esas carencias y guiar su camino.

5. Piensa en la figura de Jesús como un ejemplo de entrega y humildad, y cómo puedes seguir su modelo sin compararte directamente con él.

6. Concluye la meditación con una oración, expresando tu confianza en la divinidad y tu deseo de cumplir tu propósito con humildad y entrega.

Reflexión Final:

Toma unos momentos para reflexionar sobre tu experiencia durante la meditación. ¿Qué pensamientos, emociones o percepciones surgieron durante la práctica? ¿Cómo puedes aplicar las enseñanzas del texto a tu vida diaria?

Espero que esta guía sea útil para ti.

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