17/01/2024

Dentro de la mística cristiana destaca Santa Teresa de Jesús con su libro “Las Moradas del Castillo Interior» y San Juan de la Cruz con su libro «Subida al Monte Carmelo”.

Ambos describen un camino de perfección del alma para la intima unión con Dios.

Santa Teresa de Jesús habló de la unión con Dios en términos de un camino de oración contemplativa y de crecimiento espiritual. En sus escritos, particularmente en «El Castillo Interior» (también conocido como «Las Moradas»), describió el proceso de la oración como un camino hacia la unión con Dios, que implica una serie de etapas o «moradas» que el alma debe atravesar para llegar a la unión mística.

Para Santa Teresa, la vida de Dios en el ser humano se manifiesta a través de la experiencia mística de la unión con Dios, donde el alma se abre a la presencia divina y es transformada por el amor de Dios. Esta unión es vista como una expresión del amor divino y como un estado de comunión íntima con la naturaleza divina.

Tanto San Juan de la Cruz como Santa Teresa de Jesús enfatizan la importancia de la oración, la purificación espiritual y el amor en el camino hacia la unión con Dios, y sus enseñanzas han tenido una influencia significativa en la espiritualidad cristiana.

«Las Moradas» es una obra escrita por Santa Teresa de Jesús, que describe el camino espiritual hacia la unión con Dios. En esta obra, Teresa utiliza la metáfora de un castillo dividido en siete moradas para ilustrar el progreso del alma en su relación con Dios. Cada morada representa un estado de desarrollo espiritual, con la última morada simbolizando la unión mística con Dios.

La primera morada invita a las personas a considerar el alma como un castillo de diamante o cristal, con muchas habitaciones, simbolizando la relación entre Dios y el alma. La puerta de entrada a este castillo es la oración. Los fundamentos para entrar al castillo de la oración incluyen reconocer la dignidad de todas las personas y la posibilidad de comunicarse y amar a Dios a pesar de nuestras limitaciones. Éstas no disminuyen la presencia de Dios en nuestra alma, ni la apaga, sólo dificulta su visión o escucha.

En la segunda morada nos enseña que debemos luchar por mantenernos dentro del castillo, que es una metáfora de la vida en relación con Dios. Para ello, debemos perseverar y animarnos con la esperanza y el amor. En esta etapa, experimentamos dificultades y batallas, pero podemos encontrar fortaleza en la perseverancia y en el apoyo de la comunidad. Además, la pedagogía de Dios es la del amor, y solo a través del amor podemos responder a su llamado y volver a Él. Durante la oración, podemos enfrentar distracciones, pero podemos encontrar consuelo en saber que Dios valora nuestros pequeños intentos. La verdadera paz solo se encuentra en nuestra morada interior, y la puerta para entrar en ella es la oración.

En la tercera morada del castillo interior, el habitante del castillo debe aprender a ser humilde y compasivo, ya que las batallas ganadas en la segunda morada podrían endurecer su corazón. Se describe cómo el orante de las terceras moradas ha hecho cambios notables en su vida, pero aún necesita profundizar en el conocimiento de su verdad personal a la luz de la Verdad de Dios. Se destaca la importancia de vivir de acuerdo con el mandamiento del amor a Dios y al prójimo, y cómo la humildad es esencial para dejar atrás el egoísmo y la vanidad. El artículo también aborda la idea de confiar en Dios y soltar amarras para navegar hacia una relación más profunda con Él. Se invita al lector a reflexionar sobre cómo la adversidad puede revelar la fortaleza de las virtudes espirituales y cómo aprender a confiar en Dios en todas las circunstancias.

En la cuarta morada se marca un cambio en la relación con Dios basada en el amor. Se habla de los contentos y los gustos en la oración, se enfatiza en que no se trata de pensar mucho sino de amar mucho, se ofrece consejos sobre cómo manejar las distracciones durante la oración, se describen las dos pilas de agua como símbolos de la gracia divina, se habla de la oración de recogimiento y de quietud, y se presenta a Jesús como el buen pastor que llama a las almas de regreso al castillo.

En la quinta morada se habla sobre la transformación que el amor de Dios puede causar en el alma. Utiliza comparaciones con un gusano que se convierte en mariposa y con una invitación a la bodega del vino para explicar esta transformación. También enfatiza la importancia de las virtudes y la entrega total a Dios para experimentar esta transformación. Además, habla sobre la experiencia de entrar en la bodega y cómo esto ordena el amor en el alma. Santa Teresa también compara la transformación del gusano a mariposa con la transformación que ocurre cuando una persona se encierra en Cristo a través de la oración y la práctica de la virtud. Finalmente, habla sobre las vistas y la unión verdadera con Dios. 

En el contexto de las Quintas Moradas de Santa Teresa, «las vistas» se refieren a las experiencias de unión con Dios que la persona puede experimentar. Estas «vistas» son breves momentos en los que Dios se muestra de manera más evidente, dejando al alma con una mayor cercanía y conocimiento de Él.

En la sexta morada se describen los regalos místicos que recibió en su relación con Dios. Estas moradas son las del desposorio espiritual y la noche, donde hay dificultades pero también grandes trabajos y purificaciones. Santa Teresa explica que en estas moradas se experimenta el amor y el dejarse amar, y se busca el bien y el contento del otro.

En la séptima morada se narra su experiencia de unión plena y definitiva con Dios, representada como un matrimonio espiritual. Se describen las características de esta unión, como la visión intelectual de la Santísima Trinidad, la presencia constante de Dios en el alma y los efectos que provoca en la persona. También se habla de los deseos de servir a Dios y de la importancia de las obras en el apostolado.

Mónica:

Aquí tienes el resumen del artículo:

El artículo habla sobre el libro «Camino de perfección» escrito por Santa Teresa de Jesús, una monja carmelita del siglo XVI. El libro es una guía para la vida espiritual y el camino hacia la perfección, abordando temas como la oración, la humildad, la obediencia y el amor a Dios. También ofrece consejos prácticos para lograr la unión con Dios a través de la contemplación y la meditación.

Guía de meditación:

1. Encuentra un lugar tranquilo y siéntate cómodamente.

2. Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración.

3. Visualiza un lugar tranquilo o una imagen que te inspire paz.

4. Reflexiona sobre tus valores y tu relación con lo trascendental.

5. Toma nota de cualquier pensamiento o sentimiento que surja durante la meditación.

6. Respira profundamente y cuando estés listo, abre suavemente los ojos.

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